miércoles, 25 de septiembre de 2013

"KARINA, DE PRINCESA A MENDIGA"

La historia de cuento de hadas del casamiento de una pobre niña con aires de princesa y un joven y apuesto millonario llegó a su fin. Todo parecía un sueño: casarse con el príncipe amado que la convierta en princesa y le haga vivir una vida de lujos y felicidad.


Por Ricardo Fort para El Sensacional

Se conocieron en una fiesta y en esa misma noche de alegría y diversión decidieron
casarse. Él, un joven apuesto y muy hábil en los negocios; ella, una modelo sin mucho en la azotea y con la necesidad de casarse bien, no perdió la oportunidad.

Para él, claro, estar con Karina Jelinek era un sueño que cualquier pendejo de su edad lo tiene y que es casi imposible para la mayoría de los normales. Salvo que tengas una posición económica que te abra las puertas de donde se mueven estas mujeres. Leo lo consiguió, y al conocer a Karina, obnubilado por su belleza y mareado por el alcohol de esa noche, no dudó en pedirle que sea su esposa. Ella, sin mucho que pensar y con un círculo que le cerraba de todos lados, accedió a ese pedido.

La fiesta fue fastuosa con las personalidades de la farándula y empresarios más importantes del país. Ella estaba por convertirse en royalty. Como una Máxima Zorreguieta, ella se montó la corona de princesa sabiendo que sería una de las mujeres
más admiradas y envidiadas en su nueva comarca. Llevada al palacio real en la avenida del Libertador, Karina ya podía empezar su nueva vida: let’s go shopping!

Como niña caprichosa, nunca tenía suficientes zapatos, carteras, vestidos o autos. Ella siempre quería más. Se dice que su colección rondaría los 1.500 pares. Zapatos que exhibiría en bibliotecas que habría desarmado del departamento. Como los libros es algo que ella desconoce y cuando vio esas bibliotecas llenas, habrá pensado: qué desperdicio de espacio estos muebles llenos de cosas cuadradas con letras. Saquemos
esto que no tiene sentido y exhibamos mis hermosos y costosos zapatos. El príncipe, después de un tiempo, comenzó a conocer a la mujer detrás de la corona y trató de complacerla en todo lo que pudo con una paciencia que pocos hombres tienen con sus mujeres.

Pero él había elegido estar con ella y tuvo que aguantarse los desplantes de la diva al punto de que el día del casamiento, en el momento de ponerle el anillo, se
encontró con otro en el dedo de su amada: uno que teóricamente le habría regalado un
hombre mayor y muy poderoso que sería su amante, con una relación que habría
seguido hasta después del matrimonio. Al ver este anillo y al darse cuenta que
la relación de su mujer y este hombre continuaba, de los nervios se le cayó el anillo
y tuvo que pedirle a su futura mujer que se saque el anterior. La relación comenzó a resquebrajarse por los despilfarros de Karina y sus aires de grandeza. Por supuesto, dejó de trabajar y seleccionaba sus trabajos pidiendo sumas altísimas por desfiles que antes hubiera hecho por dos pesos. Ahora, claro, era la princesa y si querían a la primera dama debían pagar.

La cosa no daba para más hasta que empezaron a dormir en camas separadas y Leo ya no sabía cómo cotentar a su mujer. Cansado de los desplantes, conoció a un grupo de gente que con intereses propios y viendo la forma de usar a Leo para negocios o para hacerse famosos lo llevaron a vivir la vida de la noche, cosa que Leo, por dos años de casado, no había frecuentado. Estos gusanos le hicieron recorrer la noche presentándole todo tipo de mujeres y placeres con el solo interés de marearlo y hacer que caiga en sus redes para poder tenerlo solo para ellos. Y Leo cayó, se dejó fotografiar con chicas que se le acercaban por su popularidad. Al poco tiempo, algunas de estas chicas manejadas por estafadores aparecieron en varios programas inventando historias con Leo. Aunque la prensa no le creyó y él se expuso a quedar como el traidor, puso la cara y contestó como un hombre a todos los ataques de una prensa hambrienta de sangre. Siempre protegiendo a su mujer, jamás habló mal de ella, no era su intención, pero todo tenía un límite.

Al comienzo Leo y Karina habían hecho un pacto: consisitía en no hablar de sus respectivas familias a la prensa. Pacto que Karina rompe, seguramente aconsejada por sus mediocres abogados, cuando sale a hablar del hijo de Leo. Ese fue el límite, fue el punto de inflexión que hizo que reaccione y se de cuenta la clase de mujer que su esposa podía llegar a convertirse por estar mal aconsejada. Karina no se quedó sólo en eso. Comenzó un ataque mediático y legal para desprestigiar la imagen de Leo. Diciendo que era agresivo y golpeador hizo correr una historia que Leo habría ido a la casa y habría mantenido una fuerte discusión con insultos y gritos que traspasaban las paredes del palacio de Libertador. Esta historia la hizo correr una de sus amigas. Un tema que jamás quedó claro es el tipo de relación que mantenía con estas amigas, muy dudosas, compartiendo viajes a Miami solas y que dejó a todos con la idea de una relación muy especial. Más lo escucho a Leo y más lo banco porque hay que hablar con la verdad para presentarse a todos lo programas y someterse solo sin ayuda de ningún abogadoa la ametralladora de preguntas que le hacen.

Solo con seguridad y con la verdad se puede enfrentar eso, y a los periodistas no les gusta. Solo les queda hablar mal de él cuando no está en el piso para ensuciarlo, pero cuando lo tienen enfrente se van al mazo. A esos los llamo periodistas cagones.
Pero todo tiene un final. Y el final se le acerca a esta pobre mina a la que la corona
se le está cayendo y el vestido de princesa se le está destiñendo. Ya perdió una sandalia de cristal y pronto deberá desalojar el castillo. Deberá volver a trabajar y aceptar trabajos de dos pesos.

Leo Tal vez se transforme también en un mediático que como yo desenmascara a muchos hijos de puta que hay en este medio. Porque tiene conocimiento y no se
deja callar por nadie, y habla con la verdad que muchos temen. O tal vez lo haga subir
a las tablas como actor y tengamos un nuevo Isidoro Cañones en Mar del Plata este verano. Nunca se sabe...

Les dejo un beso a todos mis seguidores y hasta la próxima columna donde seguramente tendremos mas información de esta historia o seguramente aparecerá
otra nueva porque en este medio y en esta farándula nada es para siempre y algo nuevo
crece bajo el sol. Si no pregúntenle a ella. ¡Lo dejo a tu criterio!


Les paso mi twitter para que me escriban y me
sugieran sobre qué quieren que escriba:
@ricar fort